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mi pequeño paraíso

Muchos de vosotros seguís aún de vacaciones. Pero los que ya estáis como yo pegados al ordenador, y soñando con las vacaciones del próximo año, hoy os voy a enseñar un destino muy especial para perderse…o encontrarse.

Yo lo descubrí el año pasado y creo que es la idea más cercana al paraíso que podía imaginar.

Se trata de las islas de Turcos y Caicos, un territorio británico de ultramar situado al este de las Bahamas en aguas del Océano Atlántico (aunque se considera Mar Caribe a todos los efectos…). En concreto os voy a hablar de Parrot Cay, una pequeña isla privada a la que solamente se puede acceder en barco desde Providenciales, la isla principal.

(foto: yo, llegando a Providenciales)

(foto: yo, el barco para el traslado a Parrot Cay)

Toda la isla es un único alojamiento ya que pertenece al grupo de COMO Hotels. Quien vaya a Parrot Cay debe buscar paz, serenidad y descanso, ya que es lo que va a encontrar allí.

(foto: yo, llegando a Parrot Cay)

Cuenta con unas instalaciones impresionantes dedicadas a la salud y el bienestar, donde se puede practicar Yoga, Pilates, recibir numerosos tratamientos relajantes o de belleza o disfrutar del maravilloso Spa.

En cuanto a la comida, basándose en la misma premisa de salud y bienestar,  los restaurantes ofrecen una comida inspirada en el sudeste asiático y en la comida italiana.

Pero lo mejor, el alojamiento. Se trata de unas villas privadas a pie de playa, construidas con madera de teka, algunas con piscina privada, y con sofas y camas de tejidos naturales que hacen de la estancia un sueño. Para las familias, existen villas con varios dormitorios y estancias en función de su necesidad.

(foto: http://parrotcay.com/)

(foto: http://parrotcay.com/)

(foto: http://parrotcay.com/)

(foto: http://parrotcay.com/)

Hay tantos rincones por descubrir…Yo encontré en esta pequeña isla mi paraíso particular ¿dónde está el vuestro?

(foto: yo)

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vacaciones en instagram

Ya estamos de vuelta!! Como os anticipé, han sido unas vacaciones cortitas, no diréis que os he engañado…

Pero lo hemos pasado fenomenal. Descanso, paseos, buena comida, playa…y sobre todo, buena compañía y encuentros más que afortunados. Y para que veáis que no me he olvidado de vosotros en vacaciones, aquí tenéis un resumen de esta semanita…

(nota: fotografías con filtro Instagram)

primer día, sol y playa…qué gustazo!!

un paseo por el puerto

momentos de piscina antes de subir a la habitación del hotel

imprescindible y suficiente

esto…

más esto….combinación perfecta!

un regalito en el hotel, qué rico!!

pero hay que compensar los excesos…

Helena y sus “katuskas” para saltar en los charcos

antes…

…después

recordando nuestra boda

A* y sus paseos por la orilla

qué peligro este descubrimiento! me en-can-ta!

sombras…

ohhh…hoy no hay sol

visto lo visto, es el momento de cambiar

genial! he descubierto un sitio para comprar material de scrap

una copa??

según Helena, yo.

bueno…creo que es evidente qué zona de la costa española hemos disfrutado estos días…o no??

me voy…pero volveré!

Hoy es un día especialmente felíz para mi!!

Por un lado,  ha llegado el momento de llenar el maletero y marcharme de vacaciones unos días!!

Por otro, quería deciros que ayer cumplimos nuestro primer mes del blog y que hemos tenido casi 2.500 visitas!! Es poquito teniendo en cuenta que muchísimos blogs reciben esas visitas diariamente, pero yo estoy encantada de haber superado las expectativas que tenía! Gracias a todos los que dedicáis un ratito cada día para compartir conmigo esos pequeños momentos. Gracias por cada comentario, cada email,  cada “me gusta” en facebook, cada re-twitteo que hacéis… Espero poder conseguir manteneros ahí los próximos meses, ahí residirá realmente el éxito de este proyecto que acaba de nacer.

En cuanto a las vacaciones…van a ser cortitas, prometido. Antes de que lo que pensáis estaremos de vuelta con más DIY, CIY, hablaremos de viajes, anécdotas, cosas que nos gustan, que nos inspiran y por supuesto, con la segunda parte de la boda  (que lo prometido es deuda…). Además comenzaremos con secciones nuevas en las que os hablaré, entre otras cosas, de los Blogs que me tienen enganchada!!

Un beso enorme y espero veros muy pronto!!!

GRACIAS!!!

y para los que además de leer, escucháis la música que os pongo, hoy especialmente para vosotros, sonando… Viva la vida!

la mala vida

Siempre que llega el verano nos damos cuenta de que todos los excesos del año nos van a pasar factura… Para no caer en la desidia, es mejor comenzar la temporada estival con ciertos hábitos muy recomendables: Hacer ejercicio diario, comer sano y beber mucha agua para estar hidratado son los tres pilares fundamentales para llegar a septiembre en un estado óptimo.

Ahora que ya he cumplido con mis deberes de ciudadana modélica instruyendo acerca de lo correcto, os voy a contar cómo hemos empezado por aquí el verano.

Hace unos días fuimos a pasar el día a Salinas. Para los que vengáis a Asturias, es cierto que aquí tenemos mil sitios fantásticos que os podría recomendar, pero sin duda éste es uno de ellos, especialmente a los amantes del Surf.

Allí fuimos a comer al Ewan Food, un restaurante y pub en primera línea de playa, con unas vistas espectaculares y un ambiente super agradable. En el interior, se puede disfrutar de una comida fusión-asiática increíblemente buena, y la terraza es espacialmente interesante en las noches de verano donde, además de disfrutar de un cocktail, un helado o una buena copa al lado del mar, puedes deleitarte con la música  de algún DJ. 

En esta ocasión, se trataba de una comida ya que ibamos con niños pero en lugar de disfrutar de la música lo hicimos de un sol super generoso (para lo que hemos tenido últimamente…) y pasamos un día genial.

Me hubiera encantado enseñaros fotos de la tempura de langostinos en panko con espuma de cítricos que comimos, de las croquetas cremosas de cerdo agridulce o de los niguiris de vieira y foie….pero nada más aterrizar en la mesa fueron devorados como si no hubiera un mañana!! Con los segundos ocurrió lo mismo, aunque yo pude salvar unos segundos la imagen de mi pato laqueado con zanahorias en texturas y ciruela ostomizada en sake que por cierto, estaba buenísimo….

Y si bien la entrada de hoy comenzaba con unas pautas recomendables de cómo empezar el verano, aquí os dejo con el final de nuestra maravillosa comida. Sin palabras. Si la estética ya es espectacular, no os quiero decir el sabor.

Una imagen dice más que mil palabras.

Y si esto es darse a la mala vida en vacaciones…. mala vida, ven a mi!!

Ewan Food, no os lo perdáis.

sonando…The Cure, Just Like Heaven

preparando maletas…o baúles

Ya estamos ultimando preparativos para irnos unos días de vacaciones, que también nos toca! Así que es el momento de sacar maletas, empezar a reducir la lista  que teníamos en la cabeza de todo lo que pretendíamos llevarnos y ser prácticos…Yo no sé cómo lo hago, pero siempre consigo que mis maletas ocupen y pesen más de lo previsto.

Cada año me organizo mejor en lo que a ropa se refiere, sobre todo ahora en verano que ocupa la mitad que la ropa de invierno. Pero cuando empiezo a meter “complementos”… esa es mi perdición!

La primera parte es la consistente en la selección de bolsos. La mayoría de la gente se apaña con dos. Yo no (ya os advierto a las que seais ese tipo de personas super prácticas con mini maleta lista en quince minutos que este post no es para vosotras).

Y eso que en verano me resulta sencillo. Carteras de mano y mini bolsos de colgar que ocupan poco y apañan tanto las rutas diarias como los eventos nocturnos. Para los pies lo tengo más fácil aún. Cada vez le doy menos al tacón en verano así que sandalias planas que se meten en cualquier esquina y alguna cuña de esas que pegan con todo. Y si tengo que viajar en avión y pesar la maleta, las cuñas puestas en el viaje, of course!! Soy capaz de volar con taconazo, maxi bolso y cazadora aunque me esté muriendo de calor antes que reducir peso de la maleta dejando algún modelito que seguro segurísimo que voy a echar de menos…Y cuando mi marido me mira como si estuviese loca, … a mentir! el tacón?? pero si éste es comodísimo!además, ir de plano siempre me da dolor de espalda… la cazadora?? es que con el aire acondicionado del avión lo paso fatal… el maxi bolso?? es culpa tuya, si no tuviese que llevar tu libro, tus gafas, …

En los viajes en coche todo cambia. Te puedes permitir pasarte de peso pero no de volumen, que el maletero da lo que da. Así que una vez metida la ropa, bolsos y zapatos, pasamos a la segunda parte de complementos, los abalorios!! Como dice una amiga mia que no usa más que reloj (qué envidia tanta practicidad!), si no fuera tan “folclórica” me simplificaría estos momentos. Ponte a elegir pendientes pequeños, pendientes de colgar, alguno bueno por si las moscas, mucha bisutería, anillos, pulseras mil auqnue parezca la Tablada, colgantes largos, collares cortos…Qué pereza ,pensaréis! Yo pienso lo mismo. Así que ante la duda, toooodo para la maleta.

Y que no se me olvide llevar algo para leer, cargadores de todos los chismes electrónicos, botiquín (como si me fuese a un lugar sin farmacias…), varias gafas de sol, …

Cuando llegamos al momento neceser ya me siento fatal…soy perfectamente consciente de que la maleta no va a cerrar en cuanto empiece a meter secador (no sin mi secador!porque los de los hoteles son una m….), cremas, maquillaje, cepillos, champú y suavizante (nuevamente, como si fuera a irme a un sitio sin supermercados…).

Y si éste sería el momento perfecto para sacar ciertas cosas inútiles, yo siempre me decanto por poner a prueba la resistencia límite de mi maleta. El truco de sentarse encima suele ayudarme a ganar unos centímetros. Y si en el último instante se revienta la cremallera y justo aparece mi marido… siempre me queda echarle la culpa con la excusa de “ha sido por el neceser de las cremas de sol que siempre me toca llevarlo a mi!”

Moraleja. No seáis como yo, os irá mejor si sois más prácticas porque la experiencia me dice cada año que la mitad de las cosas no se usan. Pero, si os pasa como a mi y ya es tarde para vosotras porque nunca cambiaréis (esto se lo dedico también a mi querida madre…), no lo dudéis ni un momento. Echad la culpa a otro!!

Nos vemos mañana con la maleta CASI hecha!

sonando…. The Beatles, Here comes the sun

NY: downtown

Ayer conseguimos recorrer de una manera fugaz la zona norte de Manhattan. Salvo las compras en la 5ª Avenida, el resto de nuestra ruta se centraba casi por completo en visitas culturales y arquitectónicas.

Una vez visto, solamente nos faltaba conocer la zona de Financial District y a partir de aquí nos prometimos olvidarnos de mapas y planos y callejear sin un rumbo fijo.

Así que cogimos un metro hasta la zona más al sur de la calle Broadway y comenzamos el recorrido. Comenzamos por Wall Street… Bien, pero esperaba más…creo que demasiadas películas crean demasiadas expectativas! Os recomiendo ir entre semana y a la hora en la que la gente sale del trabajo y los brokers de la zona van a tomarse unas copas por la zona con eso de la happy hour que tanto se ve por allí.

En cuanto a la estatua de la libertad, no fuimos a Liberty Island…y no me dio mucha pena, la verdad. Las colas en Battery Park eran kilométricas y había tanto por ver, que nos decantamos por una opción de la que no nos arrepentimos. Decidimos coger un barco a Staten Island hacia el final de la tarde, justo cuando empezaba a ocultarse el sol y realmente es espectacular porque pasas al lado de la estatua y vas alejándote de ella y del sur de Manhattan a medida que anochece y los rascacielos comienzan a iluminarse…para no olvidar!

Y respecto a la zona cero, a pesar de que aún sigue todo vallado y cerrado porque están los nuevos edificios en construcción, se puede percibir perfectamente la magnitud que llegó a alcanzar lo ocurrido aquel 11 de septiembre. Estando allí parados, casi sin hablar, recordábamos cómo nos habíamos enterado de la noticia los dos juntos al salir de un examen de la universidad. Y allí estabamos 10 años después …

En este punto decidimos que habíamos cumplido sobradamente con nuestras obligaciones de turistas al uso y decidimos entregarnos sin medida a las comidas y las compras!!

Empezamos allí mismo por 21st Century (22 Cortlandt Street ), un outlet enorme del que nos habían hablado muchas personas. Estos sitios ya sabéis que suelen ser demasiado grandes y demasiado bulliciosos…pero no estuvo mal. Recomendable si tenéis que comprar cositas para niños, tiene muchísimas marcas.

Continuando Broadway hacia el norte hay mil tiendas…sobre todo de zapatillas deportivas y gafas de sol! No sé cuántas pudo comprar uno que yo sé….porque yo me reservaba para otras tiendas que ya tenía controladas…

Caminando un poco más, te encuentras con Chinatown (Canal St.). A mi me pareció un rolloooooo…La calle en sí merece la pena recorrerla aunque sea unos metros por ver los escaparates, restaurantes…es como encontrarte en China de pronto. Pero a cada paso que dabas…y repito sin exagerar, cada paso, venían dos o tres a ofrecerte bolsos, relojes…lo que quisieras. En resumen, no era lo que ibamos buscando.

Y sobre Canal St., a Este y oeste de Broadway St. una de las zonas que más nos gustaron…Tribeca, Nolita, el Soho, Little Italy…No sabría deciros dónde empieza una y dónde acaba otra. Solamente os podría decir que recorrierais esas calles, con pubs míticos, tiendas extrañas de ropa, de música, restaurantes sin turistas…

En Mott St. está INA, la tienda de Patricia Field, la estilista de Sexo en Nueva York. Curiosa, ropa de mil marcas en una tienda no muy grande…por lo menos para entrar. Por la misma zona de Nolita, creo recordar que en la calle Elizabeth, había una tienda llamada Betty Blue Line, de esas que casi pasa desapercibida pero que yo salí con varias bolsas. Ahora no logro ubicarla en google…habrá desaparecido??puede ser… Era todo muy mono. Para comer, Nobu, el restaurante de Robert de Niro que está en el 105 de Hudson St.

El Soho ya no es lo mismo. De tiendas extrañas o de segunda mano nada de nada. Marc Jacobs, Michael Kors, Prada, Gucci… para pasar muchas muchas ganas. En esta zona no os dejéis sin ver una sola calle, porque no todo es hiper carísimo y os aseguro que vais a caer con algo! Os diría que fueseis a J. Crew y a Anthropologie, American Apparel, Urban Outfitters… (hay doscientas mil más, pero ya no me acuerdo…) a mi unas me gustaron más que otras, pero son tan míticas de allí que por lo menos, entré. En cuanto a las paradas necesarias entre compra y compra para reponer fuerzas, nosotros repetimos un par de días por la zona así que comimos en estos dos sitios: Un día, en el Balthazar, en el 80 de Spring St. y otro día en el Felix en el 340 de West Broadway esquina con Grand St. Los dos son sitios clásicos de NY, super animados y comimos muy bien.

Y por último, un poco más al norte, pasada la calle Houston, la zona que más nos encantó, sorprendió, …donde yo querría vivir!! El West Village y MeatPacking District. Subimos desde Bleeker St., y es que esta calle es genial…de día o de noche, para comprar, para comer, para cenar…. No pudimos resistirnos y tuvimos que parar a comprar (y zampar!!) unos cup cakes de Magnolia Bakery. Se hizo muy famosa por Sexo en NY pero es que está todo tan bueno…

El West Village es una zona ideal para vivir, con apartamentos en esos edificios de tres alturas adosados que salen en las películas y que tienen tanto encanto. Una zona tranquila pero llena de ambiente, de gente joven…me gustó muchísimo.

Y de pronto Bleeker St. se convierte en Hudson St. y llegas a MeatPacking District. Muchísimas tiendas de diseñadores emergentes (y otros nada emergentes como Diane Von Furstenberg) se ubican en las instalaciones del antiguo matadero así como múltiples galerías de arte. La antigua vía de metro ha sido transformada en un creativo parque urbano en altura (High Line) que pasa por debajo del Standard Hotel, donde prometo y reprometo que ahorraré para alojarme allí en mi próxima visita (aunque tampoco me importaría quedarme en el Hotel Gansevoort, que lujazo!). Y si os cuadra bien, venid a esta zona durante el fin de semana para ir al brunch del Pastis, donde podréis contemplar famoseo y el ambiente más cool de la zona. Y si no, cualquiera de los pertenecientes a la cadena Chinagrill son acierto absoluto.

Y podría deciros no sé cuántos restaurantes más, y discotecas, …y no sería un post, sería un libro. Así que tendréis que ir vosotros, descubrir nuevos lugares y, si os apetece, me lo contáis!

Finalizamos este viaje desde Brooklyn. Quizás una tarde descubriendo el barrio de Williamsburg, continuar hasta el Peter Luger, un Steak House de parada obligatoria ( Porque para cenar en el River Cafe os advierto de la necesidad de reserva previa, etiqueta para entrar…un rollo) y por último, cruzar el puente de Brooklyn, muy muy de noche, con las luces de Manhattan iluminándolo todo.

Y si con esto no os enamora Nueva York…

Es que es imposible, no me lo planteo. Feliz viaje!

sonando…como no podía ser menos… I want to be a part of it… New York, New York

(Gracias a Cris y Fran por la pedazo “chuleta” de sitios que nos facilitaron en nuestro viaje!!)

NY: uptown-midtown

Tendría que haber estado unas cuantas veces más en Nueva York para poder contaros lo que más me gusta de ella, porque tiene tantas y tantas cosas por descubrir que resulta imposible decantarse por sólo unas cuantas y menos aún describir en un único post las maravillas de esta gran ciudad.

Así que la entrada de hoy no pretende ser un resumen de la Lonely Planet ni similar, simplemente, lo que yo he podido disfrutar de mi estancia allí.

Para empezar, si volviese tengo claro que me alojaría en otra zona de la ciudad para poder vivirla de otra manera. Y no es que la elección fuese mala, todo lo contrario. Estabamos alojados en la 54 (entre la 6ª y la 7ª) justo en el MidTown por lo que para cualquier visita turística nos resultaba muy cómoda bien caminando, o bien en el metro que habitualmente cogíamos en Columbus Circle. En esta zona qué os voy a contar…Mil anotaciones de cosas que no me podía perder: La Grand Central Station, la Catedral de St. Patricks, el Rockefeller Center, la Biblioteca Pública, Bryant Park, Times Square, el edificio Chrysler…y por supuesto, la 5ª Avenida! Aunque no fue ni de lejos mi zona preferida para las compras…

Si tuviese que repetir una visita al MidTown en otro viaje lo haría sin duda al MOMA, en la 53 (entre la 5ª y la 6ª) y si tuviese que quedarme con un único museo, lo mismo. Creo que de todos los que visitamos, el MOMA fue el que más nos gustó y nos sorprendió. Van Gogh, Picasso, Braque, Pollock, Warhol, Liechtenstein, Magritte, Edward Hopper…para pasar horas y horas allí!! Aunque no podría dejar de recomendar los del Upper East Side de los que hablaré después.

Para las serie-adictas o fashion-adictas, nada más salir del MOMA por la puerta de la 54, nos encontramos de frente la tienda de Manolo Blahnik, donde Carrie pasaba tantas horas en Sexo en Nueva York. No os quedéis con las ganas y entrad  a daros el gustazo de probaros unos manolos que al menos cuando estuve yo, las dependientas eran más simpáticas que las de España.

Y si os gustan las alturas y las buenas vistas como a nosotros, dos visitas necesarias…de día, al Top on the Rocks en el Rockefeller Center y de noche, el Empire State. Es impresionante lo que te encuentras cuando estás ahí arriba. La magnitud de la ciudad y las vistas sobrecogedoras te asomes por donde te asomes. Y si sois peliculeras como yo, NY es el lugar para visualizar escenas, porque parece que en cada esquina se ha rodado algo. Bueno, no lo parece, es que es una realidad. Y en el Empire de noche, como no podía ser menos, escena de “Tú y yo” de Cary Grant y Deborah Kerr…(acompaño  estas palabras con la cara torcida de mi marido pensando: que lo dijeses allí vale, se queda entre nosotros, pero que lo pongas en el Blog…)

En Harlem y la zona del Upper West Side no paramos demasiado, la verdad. Cuando viajas con un listado de “sin ver esto no me puedo ir”, hay que cribar y dejar algunas cosas pendientes para próximos viajes (siempre es la excusa…). El Lincoln Center, el Museo de Historia Natural (mejor para ir con niños…), y por supuesto, el Edificio Dakota, donde vivió y donde mataron a John Lennon. Ahora viven muchos famosillos allí así que el edificio está rodeado de turistas todo el tiempo. Después de tanto paseo, que no creáis que se recorre tan rápido,  y para no desfallecer…una burguer en P.J. Clarke’s!(44 West 63rd Street)

Otro día, tocaba visitar el resto de la zona norte de Manhattan así que calzado cómodo y a caminar por Central Park. No os voy a contar nada que no  hayáis leído en mil guías y visto en dos mil películas…estupendo para pasearlo, tirarse a comer en cualquier lado o alquilar unas bicis y recorrerlo. Tengo que confesar que aunque me gustó mucho no lo disfruté demasiado… la virtud de tener un pulmón verde en medio de la ciudad es que los que allí viven pueden aprovecharlo en cualquier momento, para llevar a los niños un sábado cualquiera, para hacer deporte al final del día, para sacar al perro…los turistas en cambio, con nuestro pack de viaje-de- cinco- días-para-verlo-todo, nos tiramos en sus inmensas zonas verdes por aquello de llegar y decir que estuvimos comiendo en Central park en un día soleado…pero la realidad es que la parada  que hicimos allí fue más bien de cortesía y descanso y nos sirvió para organizar el resto del día porque esa misma mañana nos quedaba mucho por ver…

Y así lo hicimos. El MET y el Guggenheim al completo…día cultural!! Lo cierto es que el MET como pinacoteca es impresionante – aunque resulta excesivamente grande para ver todo y os recomiendo planear el recorrido antes de empezar- pero sin duda para mi era imprescindible conocer el Guggenheim de Frank Lloyd Wright, subir hasta el nivel superior en ascensor y descender por su rampa disfrutando del recorrido. Nuestra pena fue no llegar a ver la Frick Collection que todo el mundo nos recomendó. Así que si vais, anotadla también en la agenda cultural del viaje…

Y claro, meterse dos pedazo museos en un mismo día agota a cualquiera, así que como homenaje nos fuimos a comer una burguer (otra más! menos mal que sólo fueron unos días allí…) al mítico J.G. Melon en el Upper East Side! (1291 3rd Avenue)

Y como niños, antes de volver al hotel, entramos en FAO Schwarz, la tienda de juguetes más antigua de Estados Unidos. Es impresionante, aunque hace mucho que dejases de ser niño… Allí está el piano gigante de la película Big de Tom Hanks, así que si alguno quiere  recrear la escena … (Para los que os negáis rotundamente a llegar a ese punto no os preocupéis, que justo en frente hay un pedazo Apple Store y siempre podréis hacer alguna adquisición de última hora… pero aviso a navegantes, que las colas no os engañen, no regalan los Ipad ;P)

Y para culminar la noche neoyorkina, qué mejor que un espectáculo de Broadway. Si no tenéis ningún antojo en particular, podéis comprarlas allí en el último momento que siempre quedan y están mucho más baratas. Y disfrutar de las pantallas, colores, anuncios, neones y  alboroto de Times Square!! Nueva York en estado puro!! Aunque, si lo que os gusta es algo más tranquilo y queréis ver Ópera o Danza, siempre está el Lincoln Center aunque aquí mejor si habéis comprado las entradas con por anticipado. 

Pero si tenéis pendiente una escapada a NY no os perdáis la segunda parte de este viaje que para mi fue la mejor! MeatPacking District, el West Village, Soho, Tribeca, Nolita, Brooklin… Mis grandes desconocidos hasta entonces!

sonando…y viendo…. Big!

el día después

Es cierto que las bodas pasan volando, al menos para los novios. Por mucho que la disfrutes siempre se te queda corta…Pero uno de los momentos más divertidos, o así lo recuerdo yo de mi boda, es la mañana siguiente al evento, cuando juntos os ponéis a recordar las batallitas y anécdotas más destacadas. Y acto seguido…revisión de maletas, pasaportes, guías, documentación…por fin el viaje de novios!!

Debería ser obligatorio un viaje de novios al año. Hay cosas que si se repiten con asiduidad pierden la gracia. Esto no. Y da igual el destino elegido para perderse unos cuantos días. Yo lo recuerdo como el VIAJE de mi vida y ahora me dedico a pasar envidia (no sé si de la buena…) de todos los novios a lo que les toca disfrutarlo. Y es que, aunque queramos disimular y fingir que es un viaje más, el rollo honeymoon se nos nota. Y nos lo notan. Porque tras la cara de “yo viajo mucho” que tratábamos de aparentar en hoteles y aeropuertos, asomaba ese gesto de pánfilos recién casados que, por lo menos durante ese viaje, dura.

Así que en honor a todos los pánfilos (repito, a los que envidio) que estén cerrando maletas en este instante, y sobre todo para unos que ya sé que han aterrizado allí…próximo post: Nueva York.

A 3 horas y 33ºC

Hace poco nos escapamos unos días a Roma, la ciudad eterna…Qué maravilla! Sin duda ayudó el sol de justicia que nos encontramos desde el primer día pero que aceptamos con gusto porque de alguna manera estábamos huyendo del frío verano del norte.

Tengo que aclarar que, en nuestros viajes, por lo general solíamos ser los típicos turistas incombustibles. Nuestro planning de viaje, muy sencillo:amanecer antes de que pongan las aceras y en el desayuno – que debe ser contundente para no perder mucho tiempo comiendo – planear la ruta a seguir para que no quede ni una sola esquina de la ciudad sin ver. Y fotos, fotos, fotos…

Por supuesto, a media tarde el cuerpo empieza a desfallecer…Con mucha suerte y haciendo un gran esfuerzo físico, se convierte en un reto aguantar hasta las nueve de la noche para picar algo en cualquier sitio cercano al hotel e irremediablemente caer rendidos nada más atisbar la cama. Unas horas de sueño profundo, suena el despertador …vuelta a empezar.

Pero el último año nuestra forma de viajar ha cambiado. Y en este caso, quizás fuese también un factor fundamental los 33ºC que nos encontramos nada más bajar del avión.

La decisión de vivir la ciudad relajadamente fue la mejor elección que pudimos hacer. No por ello dejamos de visitar el Coliseo, ni el Vaticano, ni Plaza de España, ni las grandes obras de Bernini, Borromini, Miguel Angel, Vignola … pero lo disfrutamos de otra manera.

Alojarnos junto al Panteón fue un gran acierto. Cada noche, el mismo plan. Salir a pasear tranquilamente por esas irregulares callejuelas adoquinadas, y sentarnos a cenar en una trattoria cualquiera … bendita rutina aquella! Y si se puede pedir – que por pedir no quede – cenar en la terraza de alguna piazza, con una temperatura maravillosa y con algún músico amenizando la calle con su guitarra o acordeón… Antes de subir al hotel, parada obligatoria en alguna de las múltiples heladerías de la zona. Nosotros elegimos dos restaurantes distintos para cada noche y los dos nos encantaron: El Clemente, tal vez más correcto, más elegante y con un tiramisú de morir de bueno. Y por otro lado la Antica Trattoria da Pietro al Pantheon que me encantó! Es una de las más antiguas de Roma y después de cenar allí entendimos la razón de que siempre estuviese tan solicitado. El dueño un tipo genial, que nos aconsejó fenomenal sobre qué pedir y la verdad es que acertó. Eso sí, si lo que quieres es cenar en la terraza para disfrutar del ambiente como nosotros, podrás comprobar que se trata de un local “íntimo”…tanto que los de la mesa de al lado estaban a unos diez centímetros!!

Por el día, caminar y callejear, por supuesto, pero con calma. Mucha calma y mucho agua. Y quizás parar a comer en Campo dei Fiori antes de que retiren los increíbles puestos de flores. Si es temporada, unas Carciofi (increíbles las alcachofas italianas) y si no, un risotto o una pasta fresca con trufa nunca decepciona. Pero si te encanta la Mozzarella, hay que comer en el Óbikà. Impresionante la degustación de distintas Mozzarellas que tienen.

Y ya que estamos, y que el barrio invita a ello, unas compras por la zona entre Campo dei Fiori y Piazza Navona…Nada que ver con Via Condotti; que sí, que muy bien, pero que eso ya lo tenemos en España. Me quedo con esas pequeñas tiendas con encanto flanqueadas en su exterior por cualquier mueble de los 50 como si fuese lo primero que han encontrado y que las hace especiales…o será que es mi debilidad??puede ser.

Un día especial, el domingo. Tras visitar San Pedro del Vaticano por la mañana nos dirigimos al Trastévere. Es un barrio especial, para pasearlo, para vivirlo. Conserva gran parte de su trazado medieval y eso es lo que hace que sea tan auténtico y genuino. No recuerdo el nombre de la trattoria en la que paramos a comer; era una de las situadas en la plaza de Santa Maria In Trastevere, pero seguro que cualquiera de las de la zona es un acierto.

Pero para los que busquéis una cena para una ocasión especial, en un sitio con unas vistas de impresión, no dejéis de ir al Restaurante del Hotel Sofitel en la zona alta de Via Lombardia. Fascinante el skyline romano por la noche con la cúpula del Vaticano iluminada como telón de fondo.

Roma es una de esas escapadas pendientes en nuestro calendario que nunca acabamos de hacer porque está ahí mismo, porque ya iremos… Sin duda merece la pena ir, aunque esté a 3 horas y 33ºC.

 

sonando….Toto Cutugno, Lasciatemi Cantare